Tipos de sistemas sanitarios y cómo afectan a los médicos

Ilustración minimalista de un edificio de hospital con el símbolo de una cruz, rodeado de cuatro círculos en varios colores neutros sobre fondo beige.

¿Te preocupa el sistema sanitario de tu país? No eres el único. Sólo el 10% de los médicos de una encuesta interna de Sermo, realizada con una pequeña muestra, cree que el sistema sanitario de su país está bien estructurado.

En todo el mundo, diferentes naciones definen lo que significa tener un sistema sanitario ético y eficiente, cada una de ellas moldeada por la historia, la política, la cultura y las economías. Muchos médicos y ciudadanos no se dan cuenta de hasta qué punto difieren los sistemas sanitarios internacionales y cómo influyen en la normativa de la práctica médica, la carga de trabajo, los costes de los tratamientos, los porcentajes de reembolso y los resultados sanitarios.

Comprender los tipos de sistemas sanitarios es esencial para proveedores, aseguradoras, empresarios y responsables políticos. El examen de los modelos sanitarios de todo el mundo revela variaciones fascinantes en la forma en que las naciones enfocan la asistencia sanitaria. Este artículo explorará los cuatro tipos principales de sistemas sanitarios: el modelo Beveridge, el modelo Bismarck, el modelo de Seguro Nacional de Salud y el modelo de No Asegurados o de Pago de su Propio Bolsillo. Cada sistema pretende equilibrar los costes, el acceso y la calidad al tiempo que atiende las necesidades médicas de su población respectiva.

Los 4 tipos principales de sistemas sanitarios

Los modelos sanitarios de todo el mundo difieren en función de la ubicación, la política y la disponibilidad de recursos, y cada uno de ellos presenta enfoques distintos ante retos comunes.

De los 4 principales modelos sanitarios, los 3 primeros se clasifican dentro del sistema sanitario universal. Las encuestas Sermo revelan las perspectivas de los médicos sobre los sistemas sanitarios por países. A la pregunta de qué modelo sanitario describe mejor el sistema de su país, los médicos respondieron:

  • Beveridge (financiada por el gobierno, universal): 7%
  • Bismarck (patronal, fondos de seguros): 61%
  • Seguro Nacional de Salud (pagador único, gestionado por el gobierno): 12%
  • Gastos de bolsillo (pagos privados, opciones públicas limitadas): 38%
  • No estoy seguro: 6%.

Modelo Beveridge

El modelo Beveridge debe su nombre al economista británico Sir William Beveridge, y tiene su origen en su informe de 1942, «Seguro social y servicios afines». Este informe proponía un sistema nacional de asistencia sanitaria financiado con impuestos, prestado por proveedores gubernamentales, que ofreciera tratamiento médico gratuito a todos los ciudadanos.

A principios de 2025, 72 países tenían algún tipo de cobertura universal. El 42% de los médicos de Sermo ejercen en un país con sanidad universal y creen que funciona bien, mientras que el 23% no está de acuerdo con su eficacia. El 22% de los médicos de un país sin cobertura universal preferirían trabajar con este sistema.

El Sistema Nacional de Salud del Reino Unido, Health New Zealand y gran parte de los sistemas sanitarios escandinavos son ejemplos clásicos de este modelo. Los ciudadanos de estos países disfrutan de un acceso universal a los hospitales y a la atención primaria sin facturas directas en el punto de servicio, lo que representa una cobertura integral para su población.

Esta estructura nacional de servicios sanitarios garantiza que la asistencia médica llegue a todos los ciudadanos, independientemente de su nivel de ingresos. El Reino Unido es un ejemplo de cómo un sistema nacional puede prestar servicios sanitarios completos manteniendo el control de los costes mediante una financiación centralizada.

  • Pros: cobertura universal, gran equidad, acceso equitativo a la asistencia y escasas barreras económicas para los pacientes.
  • Contras: listas de espera para procedimientos electivos, posible falta de financiación, gran dependencia de los impuestos, la política y los presupuestos del gobierno.

Los médicos que trabajan según el modelo Beveridge suelen estar empleados como profesionales médicos asalariados en hospitales públicos. Aunque la seguridad laboral sigue siendo fuerte, la supervisión administrativa y la escasez de recursos pueden limitar la flexibilidad clínica y los ingresos.

Modelo Bismarck

El modelo Bismarck debe su nombre al canciller alemán Otto von Bismarck del siglo XIX. En este modelo, el seguro de enfermedad se financia conjuntamente por empresarios y trabajadores mediante cotizaciones obligatorias a «cajas de enfermedad», gestionadas por aseguradoras pero fuertemente reguladas por el Estado.

Alemania, Francia, Japón y Suiza siguen este sistema sanitario, logrando un equilibrio entre el seguro privado y la cobertura universal.

El modelo Bismark ilustra cómo las cotizaciones basadas en la empresa pueden financiar una asistencia sanitaria completa, manteniendo al mismo tiempo las opciones de seguro privado. Los Países Bajos han adaptado con éxito este modelo para proporcionar una cobertura universal, preservando al mismo tiempo las opciones de los consumidores en materia de servicios sanitarios.

  • Pros: cobertura universal, fuerte papel de los seguros y proveedores privados, más posibilidades de elección para el paciente, tiempos de espera más cortos en comparación con los sistemas Beveridge.
  • Contras: gran complejidad administrativa, dependencia de las cotizaciones de los empresarios, y los costes pueden aumentar con el envejecimiento de la población. La localización de los fondos crea cuellos de botella en la distribución, y dificulta el intercambio de información sanitaria.

Para los médicos, el modelo Bismarck suele ofrecer una estructura de pago por servicio. Los médicos pueden dirigir sus propias consultas privadas o trabajar en hospitales con considerable autonomía. Los proveedores compiten por prestar una atención médica de alta calidad, y los ciudadanos disfrutan de la libertad de elegir médicos dentro de la red de su seguro médico.

Modelo nacional de seguro de enfermedad

El modelo de Seguro Nacional de Salud (o modelo de pagador único) combina elementos de los enfoques Beveridge y Bismarck. La asistencia sanitaria se financia a través de un único programa de seguro universal gestionado por el gobierno, pero los hospitales y proveedores privados suelen prestar servicios sanitarios. Canadá, Corea del Sur, Taiwán y, hasta cierto punto, Medicaid en EEUU se ajustan a este modelo.

Este modelo de asistencia sanitaria representa un compromiso eficaz entre el control nacional y la prestación privada, garantizando que la asistencia médica llegue a todos los ciudadanos al tiempo que se mantiene la autonomía de los proveedores. Cuba ofrece una variante única en la que el gobierno proporciona tanto la financiación como la prestación a través de un sistema nacional integral de asistencia sanitaria.

  • Pros: acceso universal, control de costes mediante negociación centralizada y amplia equidad.
  • Contras: listas de espera para atención especializada, competencia limitada y gran implicación del gobierno.

Para los médicos, el modelo del Seguro Nacional de Enfermedad equilibra la estabilidad con los retos burocráticos. Aunque el pago sigue siendo fiable a través de un único pagador, los niveles de reembolso pueden ser más bajos que en los sistemas de seguros privados. Muchos médicos aprecian que la política sanitaria de este modelo haga hincapié en la atención preventiva y la equidad entre la población.

Modelo de pago por servicio / pago de bolsillo

En algunos países, sobre todo en los de renta baja sin sistemas sanitarios estructurados, los no asegurados asumen el coste de la asistencia. Los pacientes deben pagar de su bolsillo a proveedores y hospitales, lo que a veces provoca gastos catastróficos y limita el acceso a la atención preventiva.

El sistema de asistencia sanitaria en el que el paciente paga de su bolsillo conlleva un elevado coste de la asistencia, lo que agrava aún más la disparidad de acceso a la asistencia en los distintos niveles de ingresos, y muchos pacientes evitan o retrasan la asistencia preventiva. Incluso en países más ricos como Estados Unidos, millones de personas siguen sin tener seguro o con un seguro insuficiente, y dependen de la atención de urgencia o del acceso esporádico a través de programas como Medicaid.

  • Pros: fomenta la competencia entre proveedores, lo que teóricamente conduce a una mejora de los servicios. Permite la flexibilidad de pago del paciente.
  • Contras: exclusión de poblaciones vulnerables, acceso limitado a tratamientos caros, menor adherencia a la atención preventiva y alto riesgo financiero para los ciudadanos.

Para los médicos, los modelos de pago directo pueden ser impredecibles. Aunque algunos pueden beneficiarse económicamente de los pagos privados directos, muchos se enfrentan a dilemas éticos cuando los pacientes no pueden pagar la atención médica.

Por qué los médicos deben preocuparse por los sistemas sanitarios

Los sistemas sanitarios son algo más que una política abstracta: afectan a la vida cotidiana de los profesionales médicos. Comprender la respuesta a «¿cuáles son los distintos tipos de sistemas sanitarios?» ayuda a los médicos a orientarse en su práctica con mayor eficacia.

Desde Medicaid en EE.UU. hasta los sistemas universales de Canadá y Corea del Sur, el sistema define cómo se paga a los médicos, cómo acceden los pacientes a la asistencia y los niveles de carga administrativa. El examen de los servicios sanitarios de todo el mundo revela cómo repercuten los distintos enfoques en la satisfacción de los médicos y los resultados de los pacientes, así como las oportunidades de mejora nacionales.

Principales repercusiones para los médicos:

La satisfacción de los médicos varía significativamente entre los distintos sistemas sanitarios. A la pregunta de si el sistema sanitario de su país beneficia a los médicos, ésta es la respuesta de los médicos en una encuesta interna de Sermo:

  • Sí, está bien estructurado para los médicos: 10%
  • Algo, pero hay grandes retos: 48%
  • No, crea cargas innecesarias: 43%.
  • Inseguro: 3%

A continuación se exponen varias repercusiones del sistema sanitario en los médicos:

1. Los ingresos y la seguridad laboral: en los sistemas Beveridge, los médicos reciben un salario; en los modelos Bismarck, suelen cobrar por sus servicios, pero en los sistemas sin seguro, los ingresos dependen de la capacidad de pago del paciente. Para algunos médicos de EE.UU., un sistema que les permita pagar los excesivos préstamos estudiantiles es una consideración clave, e incluso puede condicionar su elección sobre la especialidad y el lugar en el que trabajar.

2. Acceso de los pacientes y carga de trabajo: los sistemas universales mejoran el acceso a la asistencia, pero pueden aumentar la carga de trabajo debido al aumento de la demanda de la población. En los sistemas sin seguro, los médicos suelen atender a menos pacientes, pero se enfrentan a mayores problemas éticos cuando la asistencia médica es inaccesible.

3. Carga normativa: los médicos de los sistemas con múltiples aseguradoras dedican más tiempo a navegar por el papeleo en comparación con los modelos de pagador único. Los modelos Beveridge y de Seguro Nacional de Salud (de pagador único) tienen la mayor carga normativa de los cuatro principales modelos de sistemas sanitarios. Además, la naturaleza fragmentada del sistema sanitario estadounidense, dominado por modelos de pago por servicio y múltiples pagadores, crea importantes retos para la integración. Los grandes sistemas sanitarios suelen utilizar sistemas de historia clínica electrónica (HCE) incompatibles que no se comunican fácilmente entre sí, lo que complica aún más la coordinación asistencial y la eficiencia administrativa.

4. Defensa e influencia: los médicos deben comprender todo el sistema sanitario y abogar por mejoras dentro de sus normativas y limitaciones. En general, los modelos Beveridge y de Seguro Nacional de Enfermedad permiten menos autonomía a los médicos y una supervisión gubernamental más estricta. En algunos países, los médicos desempeñan un papel clave en el cambio y la configuración de la política sanitaria, mientras que otros se sienten marginados de los procesos de toma de decisiones.

Perspectivas comunitarias

Médicos de todo el mundo comparten preocupaciones comunes a pesar de trabajar en sistemas sanitarios diferentes. Esto es lo que dicen los médicos en Sermo:

Un médico de Perú hizo hincapié en el acceso universal: «La cobertura sanitaria universal es esencial para tratar a todas las personas que acuden con una enfermedad. Debería ser más flexible para las personas con bajos ingresos».

Un GP español destacó los problemas de equidad global: «En el siglo XXI, es inaceptable que algunos ciudadanos sigan careciendo de acceso simplemente por haber nacido en un país u otro».

Un dermatólogo estadounidense pidió transparencia en los precios: «La transparencia en los precios de los servicios sería beneficiosa. Si no te gusta la estructura de precios de ese hospital, estás atrapado».

«Debemos aspirar a la cobertura universal, aunque no sea perfecta. Es necesaria la responsabilidad de médicos y pacientes», defendió un psiquiatra de EEUU.

Un cirujano ortopédico expresó su frustración por la disminución de su influencia: «Desgraciadamente, los médicos han perdido influencia en la toma de decisiones sanitarias».

Un médico de medicina interna dio prioridad al bienestar de los proveedores: «El agotamiento de los médicos es una gran preocupación. Si los médicos no están sanos, tampoco lo estarán los pacientes».

Los defensores de la medicina de familia alaban los modelos basados en el valor: «La asistencia sanitaria basada en el valor permite una compensación adecuada y se centra en la prevención. Tanto los médicos como los pacientes se benefician».

«Luchar contra las aseguradoras por las necesidades básicas se ha convertido en algo abrumador. Debe haber un sistema más fácil de usar para los médicos». Son palabras de un neurólogo, que ilustran la lucha diaria por el acceso de los pacientes y el reembolso a los médicos.

Elementos esenciales de un gran sistema sanitario

Tanto si eres médico y trabajas según los modelos Beveridge, Bismarck, Seguro Nacional de Enfermedad o de bolsillo, todos los sistemas sanitarios sólidos comparten ciertas características. La Organización Mundial de la Salud destaca estos componentes como fundamentales para los sistemas sanitarios de calidad en todo el mundo.

Seguro y eficaz

Los modelos de asistencia sanitaria deben garantizar prácticas médicas basadas en pruebas y una prestación segura de la asistencia en hospitales y clínicas, protegiendo a las poblaciones mediante normas de calidad. Esta base requiere buenas estructuras de seguro médico que apoyen una atención médica integral.

Los sistemas sanitarios eficaces de todo el mundo aplican procedimientos normalizados y formación continua del personal para minimizar los errores médicos y maximizar los resultados de los pacientes en unos servicios sanitarios en constante expansión.

A tiempo

Los distintos sistemas sanitarios abordan la puntualidad a través de diversos mecanismos. Algunos países invierten mucho en capacidad hospitalaria, mientras que otros optimizan los flujos de trabajo de la atención primaria para evitar los retrasos.

Los sistemas sanitarios de más éxito equilibran el acceso inmediato para las afecciones urgentes con tiempos de espera razonables para los procedimientos rutinarios, garantizando que las necesidades de salud de la población se satisfacen de forma eficiente sin comprometer la atención médica.

Equitativo

Todos los ciudadanos deben tener un acceso equitativo a la atención sanitaria, independientemente de sus ingresos, ubicación o situación laboral; un principio fundamental de los sistemas de cobertura universal. La verdadera equidad va más allá del acceso básico e incluye atención preventiva de calidad, derivación a especialistas y servicios sanitarios avanzados.

Los países con sólidos marcos de equidad, como los que siguen el modelo de servicios sanitarios nacionales, garantizan que las poblaciones rurales reciban el mismo nivel de atención médica que los residentes urbanos. Es esencial que los sistemas de seguros privados trabajen para eliminar las prácticas discriminatorias que puedan limitar la cobertura de los grupos vulnerables.

Integrado

Unacomunicación eficaz entre los profesionales sanitarios, una política ampliamente entendida y la interoperabilidad entre los datos de los pacientes sanitarios son la base de una integración sin fisuras en todos los entornos asistenciales.

La atención primaria debe coordinarse eficazmente entre especialistas, hospitales y aseguradoras para evitar la fragmentación de los servicios sanitarios. La integración se hace especialmente compleja en los sistemas sanitarios en los que operan múltiples proveedores de seguros privados junto con programas gubernamentales, como en el modelo Bismarck y Medicaid en EE.UU.

Eficaz

Los recursos deben utilizarse sabiamente para maximizar los resultados de salud de la población. La eficiencia en los sistemas sanitarios implica eliminar procesos administrativos redundantes, optimizar la utilización de los hospitales e invertir en atención preventiva para reducir los gastos médicos evitables y a largo plazo.

Los sistemas sanitarios más eficientes aprovechan la tecnología y la Inteligencia Artificial (IA ) para agilizar la tramitación de los seguros de enfermedad y reducir la carga administrativa de los profesionales médicos, al tiempo que garantizan una cobertura completa a todos los pacientes.

Mejora de la calidad

La supervisión continua, el intercambio de datos y la rendición de cuentas impulsan mejoras a largo plazo en la política y la práctica sanitarias en todos los sistemas de asistencia sanitaria. Las iniciativas de mejora de la calidad son vitales en todos los sistemas sanitarios, desde los modelos de servicios sanitarios nacionales hasta los marcos basados en seguros privados.

La Organización Mundial de la Salud aboga por enfoques sistemáticos de mejora de la calidad que incluyan la actualización periódica de conocimientos, la evaluación del rendimiento y el seguimiento de los resultados de los pacientes en hospitales, centros de atención primaria y centros de atención médica especializada. La implantación de un uso significativo en la asistencia sanitaria mediante historias clínicas electrónicas y el intercambio de datos refuerza aún más estas iniciativas de mejora de la calidad.

Compensación incentivada

Los médicos necesitan estructuras salariales justas (ya sea mediante reembolsos de Medicaid, contribuciones de la empresa o fondos de enfermedad) para fomentar la motivación y evitar el agotamiento. Los modelos de retribución varían significativamente entre los distintos sistemas sanitarios: algunos países ofrecen estructuras basadas en el salario, mientras que otros utilizan acuerdos de pago por servicio.

Los sistemas de retribución más eficaces equilibran los incentivos económicos con las métricas de calidad, garantizando que los profesionales médicos sean recompensados al tiempo que se mantiene una financiación sostenible para el sistema sanitario en general.

Conciencia de costes

Equilibrar la innovación con la asequibilidad es clave. Países como Francia y Corea del Sur negocian con proveedores y aseguradoras para mantener sostenibles los costes médicos. La conciencia de los costes exige transparencia en los precios de los hospitales y los servicios sanitarios, lo que permite una toma de decisiones informada por parte de los pacientes, los proveedores y las compañías de seguros médicos.

Los sistemas sanitarios de éxito aplican estrategias de contención de costes que preservan el acceso a la atención médica esencial, al tiempo que fomentan la utilización responsable de los recursos en toda la red de prestación de asistencia sanitaria.

Médicos líderes

Los profesionales médicos aportan experiencia clínica y conocimientos prácticos que ayudan a los responsables políticos a comprender cómo podrían afectar los cambios propuestos a la prestación de atención al paciente, al funcionamiento de los hospitales y a los resultados generales de salud de la población en diversos servicios sanitarios y modelos de cobertura. Para que la asistencia sanitaria siga mejorando, los médicos deben tener una voz destacada.

Los cambios del sistema deben ajustarse a las operaciones y limitaciones de la práctica médica en el mundo real. El liderazgo de los médicos resulta crucial cuando los países se plantean la transición entre distintos sistemas sanitarios o la aplicación de reformas políticas importantes. Los modelos educativos colaborativos desarrollan aún más el impacto del liderazgo entre los médicos de distintas especialidades.

Puntos clave

Los tipos de sistemas sanitarios (Beveridge, Bismarck, Seguro Nacional de Enfermedad y Sin Seguro) dictan cómo estructuran la asistencia los países. Desde los modelos universales de Canadá y Francia, pasando por los marcos de seguros privados de Suiza, hasta las cajas de enfermedad basadas en la empresa de Alemania y Japón, cada sistema configura la forma en que los médicos y los ciudadanos experimentan la asistencia sanitaria.

El examen de los tipos de sistemas sanitarios de todo el mundo revela que no existe un enfoque único que aborde perfectamente todos los retos. Sin embargo, estudiar ejemplos de sistemas sanitarios de diversos países proporciona valiosas ideas para los esfuerzos de reforma.

Para los médicos, los modelos sanitarios afectan a los ingresos, la carga de trabajo, el agotamiento y su capacidad para defender a los pacientes. Para los ciudadanos, determinan si los hospitales son accesibles y si los proveedores son asequibles y accesibles.

Mientras la asistencia sanitaria sigue evolucionando, los médicos y los responsables políticos deben defender reformas que garanticen sistemas seguros, equitativos y eficientes. Ya sea mediante un seguro universal, Medicaid, aseguradoras privadas o una política sanitaria híbrida, el objetivo sigue siendo el mismo: mejores resultados sanitarios para todos los ciudadanos.

Únete al debate en Sermo, donde médicos de todo el mundo, de Canadá, Alemania, Francia, Japón, Corea del Sur, Nueva Zelanda, Suiza, EE.UU. y más allá, comparten sus puntos de vista sobre la creación de sistemas sanitarios más sólidos para el futuro.